El recorrido
Tres niveles, y el mejor está hasta arriba.
Así se despliega la casa, desde la puerta de la calle hacia el cielo. Lo que hay en cada nivel y para cuántos alcanza con holgura.
Nivel de calle
La llegada, la cochera y las bicicletas
Se entra a un recibidor sereno de travertino y madera, con espejo, sillón, medio baño y el arranque de la escalera. Al otro lado de la puerta, la cochera para dos autos con control remoto, cuarto de servicios, baño completo y el rack con cuatro bicicletas de montaña que van incluidas en toda estancia.




Primer nivel
Cocina de parota, mesa larga y piano
Cocina, comedor y sala conviven en una sola pieza de cara al ventanal. La cocina está genuinamente equipada: molino de café, prensa francesa, air fryer, horno y refrigerador de dos puertas. En la sala hay un piano afinado y un backgammon, y el balcón de este nivel abre a la bahía.
Aquí también descansa la segunda recámara: cama queen con sofá cama a un costado, dos butacas, clóset amplio con escritorio y baño completo privado. Es la favorita de quien prefiere no subir escaleras.




Segundo nivel
La antesala y las recámaras con vista
Una antesala con pantalla grande y un antecomedor en el balcón reciben el nivel: el lugar donde se termina el café mientras abajo empieza a oler a desayuno.
La recámara principal ofrece cama king, vista a la bahía, pantalla, cómoda y espejo de cuerpo entero; su baño tiene puerta corrediza, walk-in closet, doble lavabo y vista desde la regadera. La tercera recámara suma cama queen, baño completo privado, walk-in closet y pantalla.







El rooftop
El nivel por el que se reserva la casa
Alberca climatizada, asador de gas con cava eléctrica y lavamanos, comedor para ocho, camastros, futbolito y una bocina Marshall a disposición de la casa. Hay medio baño en este nivel, para no interrumpir la tarde.
Enfrente, la bahía completa: la marina, los veleros y el atardecer que en La Paz cae directamente sobre el agua. Este es el nivel que le da nombre a la casa.




La casa desde el aire
Tres volúmenes que se apilan sobre una calle del centro, con la alberca coronando el conjunto y la bahía a unos pasos.
Diseñada para seis. Generosa hasta doce.
Casa Altamar fue diseñada para que seis personas la disfruten en su máximo esplendor: una recámara por pareja y espacio de sobra en cada nivel. Ocho siguen muy cómodos gracias al sofá cama del primer nivel. Y para grupos de hasta doce sumamos dos colchones de aire tamaño queen —los infla y los acomoda el propio huésped, normalmente uno en la sala del nivel de la cocina y otro en la antesala de arriba—. A partir del séptimo huésped se agrega una cuota de $737 MXN por persona por noche.
Ya está en la casa
Galería
La casa, sin prisa.
Fotografía de la casa tal como es. Sin render, sin lente que ensanche habitaciones, sin cielos añadidos.
En movimiento
Tres piezas breves, en silencio, para recorrer la casa en el formato en que hoy se mira todo.
Vida Rooftop frente al Mar